BlefaroplastiaInstituto Dr. E. Lalinde
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La planificación de la blefaroplastia

La blefaroplastia

indicaciones para la blefaroplastia

La blefaroplastia consiste en retirar el exceso de piel en los párpados, superior, inferior o ambos, y en retirar el exceso de bolsas cuando estas existan. Un buen diagnóstico preoperatorio es fundamental para tratar exactamente lo que el paciente presente, pues para cada paciente existe una cirugía.

Dos son las modificaciones estéticas que se observan en el párpado por efectos de la edad: la dermatochálasis y la hernia de grasa. 

El exceso de piel (dermatochálasis), originado como consecuencia de la pérdida de elasticidad de la misma, es ordinariamente más marcado en los dos tercios externos del párpado superior. La piel distendida da lugar a un aumento del pliegue palpebral, formando en algunos casos una especie de segundo párpado que descansa sobre la línea de las pestañas, siendo responsable de fatiga visual.
En casos extremos puede originar un obstáculo visual con amputación del campo visual en la zona súpero-temporal. Estas dos situaciones convierten la mera alteración estética en un déficit funcional, a tener en cuenta a la hora de valorar la indicación quirúrgica.

La dermatochálasis puede aparecer con un surco palpebral de posición normal o de posición descendida. Esta segunda situación exigirá la elevación del surco al realizar una blefaroplastia cosmética.

A este nivel se realiza una extirpación del exceso de piel en forma elíptica, de manera que la cicatriz coincida con el borde superior del tarso del párpado superior. Con ello, la cicatriz coincide con el pliegue palpebral y no se nota. Respecto a las bolsas grasas deben extirparse si existen tanto la interna como la media, pero en la bolsa media, somos muy conservadores en su resección ya que una extirpación excesiva de la misma genera un aspecto esqueletizado del ojo.

Al referirnos a la evaluación preoperatoria del paciente candidato a cirugía cosmética de los párpados recordábamos la necesidad de descartar alteraciones que puedan simular o complicar la presencia de una dermatochálasis.
Así, un paciente con una ptosis de ceja puede dar la impresión de presentar un exceso de piel en el párpado superior. Será preciso distinguir bien estas dos situaciones, pues en el caso de existir una ptosis de la ceja, ésta deberá ser primeramente elevada quirúrgicamente mediante un lifting frontal antes de evaluar una posible blefaroplastia. De no ser así, no solamente fracasaremos en el intento de mejorar el aspecto del párpado, sino que por el contrario la estética empeorará claramente, pues al escindir piel en el párpado superior acercaremos el borde palpebral a la línea de la ceja, dando la impresión de haber suturado la ceja a la línea de pestañas.

El objetivo a conseguir es la desaparición de la piel redundante con formación de un surco palpebral lo suficientemente alto y marcado quedando piel libre entre el surco y el borde palpebral, que en las mujeres permita la aplicación del maquillaje.

Hernia de grasa

indicaciones para la blefaroplastia

Con frecuencia la dermatochálasis se asocia a una elevación de la piel en el tercio interno del párpado superior, que corresponde a una hernia de grasa. En el párpado superior existen solamente una bolsa de grasa nasal y una bolsa de grasa media. Una elevación en el tercio temporal no corresponde por tanto a grasa herniada y habrá que pensar en un descenso de la glándula lagrimal.

Ante la presencia de un abultamiento en el tercio externo del párpado superior con piel redundante, debemos cerciorarnos de que no estamos confundiendo una posible ptosis de la glándula lagrimal con una hernia de grasa. El correcto tratamiento sería la elevación y reposición de la glándula en la fosa correspondiente. De otra manera al extirpar la glándula lagrimal originaríamos un síndrome de ojo seco, difícilmente reversible.

Generalmente la blefaroplastia dura de una a dos horas dependiendo de las características del paciente.

Si se va a trabajar en los cuatro párpados comenzaremos con los párpados superiores primero y después los inferiores.

En un procedimiento típico, hacemos incisiones que siguen las líneas naturales de sus párpados: los pliegues de sus párpados superiores, y justo por debajo de las pestañas en el párpado inferior. Las incisiones se pueden extender hacia las patas de gallo o líneas que se forman al sonreír en las esquinas exteriores de sus ojos.

indicaciones para la blefaroplastia

Antes de la blefaroplastia, marcamos los puntos de incisión siguiendo las líneas y pliegues naturales de los párpados superiores e inferiores.

Trabajando por medio de estas incisiones separamos la piel de del tejido graso interno y del músculo, Extraemos la grasa en exceso y generalmente quitamos el exceso de piel y preservamos el músculos que es lo mas importante a la hora de preservar la funcionalidad.

Se puede extraer la grasa que esta por debajo de la piel, así como el exceso de la piel.

Si tiene una bolsa de grasa por debajo de los párpados inferiores pero no es necesario extraer la piel es probable que realicemos una blefaroplastia transconjuntival. En este procedimiento la incisión se hace por dentro del párpado inferior sin dejar ninguna cicatriz visible. Esta se realiza generalmente en pacientes más jóvenes que tienen la piel más gruesa y más elástica.

Posteriormente se cierran las incisiones con suturas muy finas.

Cerramos  las incisiones con suturas muy finas, lo cual deja cicatrices que son casi invisibles.
La intervención para la corrección del exceso de piel y / o bolsas de los párpados es una cirugía delicada y sin embargo simple.

Instituto Dr. Eugenio Lalinde: Clínica autorizada por la Comunidad de Madrid. Especialistas en Blefaroplastia

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